Análisis

  • María Arias Pou. Doctora en Derecho y profesora universitaria. Abogado TIC

Protección de los menores en Internet

En Internet, como en cualquier otro entorno en el que el menor se encuentre, surge la necesidad de que las personas encargadas de su tutela y protección estén vigilantes, acompañen y adopten las cautelas necesarias para que los menores se desenvuelvan en un entorno seguro y afín con el adecuado desarrollo de su personalidad y el respeto a sus derechos fundamentales. Y todo ello bajo el principio rector del “interés superior del menor” y la necesidad de proteger a estos sujetos que por motivos de razón y madurez necesitan de especial cuidado.

Menores en Internet

La Ley Orgánica 3/2018, de 5 de diciembre, de protección de datos de carácter personal y garantía de los derechos digitales, LOPDGDD, en su Título X regula los derechos digitales y se refiere a los menores en diversas ocasiones. Además de la promulgación general de la protección de estos en Internet, que nos ocupa, se refiere a ellos en relación con la protección de sus datos personales en Internet, artículo 92, el ejercicio del derecho al olvido en Internet, artículo 94 o el testamento digital en el artículo 96.

La regulación vigente sobre la protección jurídica del menor que deriva de un mandato constitucional, en los artículos 39 y 48, fue desarrollada por la Ley Orgánica 1/1986, de 15 de enero, de protección jurídica del menor, LOPJM.

La protección de los menores en Internet, prevista en el artículo 84 de la LOPDGDD, se contempla desde dos ópticas diferentes. En primer lugar, el ámbito personal y privado de los menores, donde prevé que los padres o tutores deberán velar porque el uso de dispositivos digitales, móviles, tablets, etc., así como el uso de los servicios de la sociedad de la información, lo realicen de forma que garantice el desarrollo de su personalidad y no perjudique a su dignidad ni a sus derechos fundamentales. En segundo lugar, se recoge el supuesto de quienes utilicen o difundan imágenes de los menores en la Red.

¿Qué medidas podemos adoptar para un uso equilibrado y responsable?

En el primer caso, entiende el legislador que deben procurar que los menores hagan un uso equilibrado y responsable de dispositivos y servicios. Cuando pensamos qué debemos entender por uso equilibrado y responsable podemos concluir muchas medidas dirigidas a garantizar la protección. Vamos a centrarnos en algunas de las que consideramos principales para poder tener una visión general del tema que nos ocupa. La LOPDGDD ha optado por la edad de 14 años para considerar que el menor pue- de consentir por sí mismo el tratamiento de sus datos.

La edad puede y, en nuestra opinión, debe ser un referente para considerar el uso de servicios como razonable, equilibrado y seguro. Por su parte la LOPJM establece la regla de que el consentimiento del menor será válido cuando sus condiciones de madurez lo permitan, lo que vendrá determinado, en gran medida, también por la edad. Siempre, claro está, con los límites que la propia Ley marca para determinados actos o negocios jurídicos. Si el menor puede consentir acceder a un servicio de la sociedad de la información –pensemos en una red social–, y debe hacer un uso responsable de la misma, debemos tener presente que el menor queda sujeto a los términos y condiciones de uso del servicio, los debe conocer y respetar. Es importante ser conscientes, por ejemplo, de que al compartir determinados contenidos en la red social el menor puede estar afectando a derechos de terceros. Pensemos en una fotografía en la que aparece con otras personas, menores o no; los derechos de imagen de estas personas, por lo menos los derechos de imagen, quedan afectados. A este respecto, hemos conocido jurisprudencia donde se imputa responsabilidad a los padres por contenidos que han sido subidos a la red social por el usuario menor de edad. Algunos de los principales riesgos a los que se enfrenta un menor en Internet vienen motivados por una sobreexposición de su imagen y de su intimidad, lo quieren compartir todo sin ser conscientes de la difusión que ello tiene en la Red; otras veces el riesgo deriva del acceso a contenidos inapropiados, de situaciones de acoso personal y/o de carácter sexual, o de discriminación, de abusos, o de falta de respeto a su libertad de expresión.

Una segunda medida dirigida a buscar ese uso equilibrado y responsable pasa necesariamente por establecer unos horarios de uso y acceso a los mismos. Una política familiar de uso de dispositivos móviles y de acceso a Internet no debería faltar en ningún entorno en el que haya menores –tampoco para mayores, deberíamos decir, pero eso ya es objeto de otro estudio–. Otra medida que no puede faltar es el uso de medios de control parental y similares que permitan a los padres o tutores controlar el uso que se hace de los dispositivos y servicios por los menores. Por último, a este respecto, no podemos dejar de mencionar la importancia de la formación del menor en este terreno, en el uso de dispositivos y de servicios de la sociedad de la información. Como en cualquier otro entorno, los padres y tutores somos responsables de guiar a nuestros menores para que sepan cómo deben proceder. En este sentido la LOPDGDD impulsa, en su artículo 97.2, acciones de formación, difusión y concienciación dirigidas a garantizar el adecuado desarrollo de la personalidad, de su dignidad y de sus derechos fundamentales. E insta en su disposición adicional decimonovena al desarrollo de una ley que garantice los derechos de los menores frente al impacto de Internet.

¿Cómo usar su imagen e información personal?

En el segundo caso que regula el artículo 84 se refiere a quienes utilizan o difunden imágenes o información personal de los menores en las redes sociales o en los servicios de la sociedad de la información, cuando pueda suponer una intromisión ilegítima en sus derechos fundamentales determinará la intervención del Ministerio Fiscal. Aquí debemos hacer dos reflexiones, una dirigida principalmente a los padres, sobre la necesidad de ser conscientes de que disponen de la imagen y de la información personal de los menores cuando la comparten en redes sociales, por ejemplo. Lo que no es necesariamente ilegítimo, si bien, deben ser conscientes de que forma parte de la identidad digital de los menores presente y futura. Y una segunda reflexión, dirigida a los perfiles de las redes sociales de cualquier producto o servicio dirigido a menores que utilizan fotografías de ellos u otra información personal suya. Como en cualquier otro uso de estos materiales y como ya venía exigiendo la LOPJM se refuerza la protección de los menores con la posibilidad de que el Ministerio Fiscal pueda intervenir para velar por el interés del menor. Las opciones que existen de que la imagen de los menores pueda ser explotada en el entorno de Internet son múltiples y cuando esto no se realiza con mesura ni con las debidas garantías legales, consentimiento de los padres o del menor cuando sus condiciones de madurez lo permitan, deben operar otros mecanismos protección.

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