Marcos Cascales Abogado del turno de oficio
Laverdad.es 04.02.12
Marcos Cascales lleva tres años adscrito al turno de oficio, que permite prestar asistencia jurídica gratuita a aquellas personas que no pueden costearse un abogado. Compagina su labor como letrado de oficio con su trabajo en el despacho Gally Abogados, y, aunque asegura que el turno “no es un ingreso para el abogado, sino algo más bien simbólico”, alerta de que los impagos y recortes del Consell están poniendo en peligro uno de los pilares del sistema judicial.
-¿Durante el tiempo que lleva en turno de oficio ha vivido alguna situación parecida?
-Jamás, siempre han existido retrasos en el pago por parte de Conselleria, pero jamás se había dado una situación como esta. El retraso es bastante manifiesto y con una previsión de pago caótica. Mi opinión es que no se va a pagar o se va a tardar muchísimo más en cobrar.
-¿Cuánto le debe la Conselleria de Justicia y desde cuándo no cobra?
-Con informes justificados, del segundo trimestre de 2011 me deben el 50% y el 100% del tercer trimestre. En total, más de 3.000 euros. Y falta el cuarto trimestre.
-¿Cómo están afectando estos recortes a la calidad de la asistencia gratuita al ciudadano?
-Afectan en primer lugar porque todos hacemos nuestro trabajo lo mejor posible, pero ahora estamos un poco desmotivados. Somos un sector profesional que durante muchísimos años hemos visto como no se retocaban nuestros honorarios, y resulta que después de 9 años nos encontramos con que muchos servicios los vamos a prestar por debajo del 50% de lo que se estaba pagando. Además, lo que ingresas por un lado se te va en visitas a la cárcel, fotocopias de expedientes y otros trámites.
-¿Está de acuerdo con las medidas de presión que ha adoptado el Colegio de Abogados de Alicante?
- Evidentemente. No sé si al final van a llegar a buen puerto, porque parece que la Conselleria hace oídos sordos a todo, pero en principio me parecen medidas bastante coherentes porque no se deja de prestar el servicio, pero se limita. Me parece perfecto que no se tramite un expediente de justicia gratuita hasta que la persona que lo solicite lo justifique porque muchas veces se otorga a gente que realmente no lo necesita, como ocurre en los turnos penales.
-¿Cree que Justicia podría acabar sacando a concurso este servicio?
-Podría, pero es muy arriesgado si no tienes un colegio profesional que respalde esa gestión.
-¿Si pudiera, qué le diría al conseller de Justicia, Jorge Cabré?
-Lo que le podría decir cualquier otro de mis compañeros: que se pusiera en nuestra piel. Estamos prestando un servicio que se ha venido cobrando con mucho retraso, cantidades prácticamente simbólicas. No tiene sentido que venga y rebaje más del cincuenta por ciento en algunos procedimientos a un sector, el nuestro, que nunca había protestado en nueve años. Esto afecta al derecho de defensa de muchos ciudadanos que no pueden pagarse un abogado.